Hay momentos en la vida en los que es necesario correr riesgos y dar pasos insensatos
Todos hacen la misma pregunta “¿ Y qué vaís a hacer allí ?” Quieren saber cuánto tiempo, cómo , dónde y … No sabemos contestar a ninguna de estas preguntas.
No hay obstáculos, ni barreras que saltar, vamos a empezar a andar, sin miedo a volver.
Estoy deseando que empiece septiembre, la gente me dice ” que bien de mega vacaciones”. No siento que me vaya de vacaciones.
Cuando uno trabaja en algo, y desea con todas sus ansias que lleguen las vacaciones, a mi parecer, esa persona realiza un trabajo que no le es del todo muy grato o no se siente realizado.
Esta vez, empiezan mis vacaciones, pero no me voy de vacaciones.
Empieza una nueva oportunidad, una nueva ventana se abre en mi pequeño mundo, y tengo el privilegio de ver otras realidades, puedo asomarme y observar a mi antojo, palpar con mis manos, probar mil sabores, oler mil aromas, aprender nuevos idiomas,…y cuando todo eso ocurra, entoncés sabré lo que hago allí, y con ello podré decidir cómo seguir escribiendo mi vida, intentando ser yo la única autora de tal loca novela.
Parece simple, pero en mi sociedad pocas personas hacen realmente lo que desean hacer, dicen realmente lo que piensan,y ni actúan en consecuencia a sus principios.
No hacer algo por miedo a cometer un error, es ya un error.